Y justamente a mí me ha tocado escribir un artículo en la sección política y otro conjuntamente con Henrry Larrea sobre costumbres y el tema seleccionado fue nada menos que dedicarlo al Decimista Recano José Huertas Medianero, más conocido como el mismo dice como “Pepe “.
Anoche estuvimos de visita en su casa y la plática resulto más larga de lo que creíamos, es que escucharlo relatar su vida lleno de anécdotas y añoranzas de antaño es simplemente enriquecedor.
Nos relató muchas costumbres del Reque de ayer y sobre todo de cómo nace el cultivo de la décima en él, según nos comentó todo nace luego que trabajara de profesor intitulado dictando el curso de Matemáticas, curso que había aprendido muy bien en la escuela de Lima, donde intentaba seguir estudios para ingresar a la vida militar.
Y siendo profesor del Colegio Nocturno Diego Ferre el cual fundara, comenzó a escribir algunas sátiras para las autoridades municipales y eso fue el inicio para que luego esas sátiras tomen forma de décimas y desde allí cuando le entraba “las ganas” escribía llegando a tener actualmente un sin números de décimas.
Hoy en días estas décimas son de un valor muy rico culturalmente ya que en sus décimas relata las costumbres, vivencias, idiosincrasia, el modo de pensar y sentir del poblador Recano de antaño, constituyendo verdaderas fuentes escritas de información.
Para mí la plática fue muy provechosa y espero tener otra oportunidad de seguir conversando con don “Pepe”.
CHICHERAS Y CHICHERIAS DE ANTAÑO
Mí nombre es José del Carmen
Huerta apellido paterno
Medianero es el materno
y espero que así me llamen
no me digan sólo Carmen
porque no lo noto bien
me llaman Pepe también
desde muy temprana edad
es esta mi identidad
y estoy presto para el bien.
Soy del distrito de Reque
de la Provincia: Chiclayo
del " amistoso Chiclayo"
comprensión de Lambayeque
y aunque de extremado peque
en cuanto a amor y civismo
yo a mi pueblo por lo mismo
siempre atento le estaré
y mis servicios daré
con latente patriotismo.
Resido en " Prolongación
Bolognesi" uno dos cinco
que es el ciento veinticinco
la seña o numeración
no es una hermosa mansión
la que habito por ahora
pero sí es acogedora
porque todo está normado
dispuesto y reglamentado
y la ofrezco en buena hora.
En mi pueblo yo he actuado
como autoridad legal
edilicia, judicial
y en la docencia, cesado
por hoy al agro empeñado
con esperanzas y ufano
brindaré siempre mi mano
con sana intención y abierta
así soy yo: Pepe Huerta
¡un amigo y un hermano!
Retomé en pasados días
a mi niñez mentalmente
a mi juventud ferviente
y vi con mucha alegría
chicheras y chicherías
que en mi pueblo descollaron
y sus chichas prepararon
con la jora y miel de caña
dulce que por hoy se extraña
y en su "punto" la endulzaron.
En arreglados fogones
o tabernas la cocían
o que es lo mismo la hervían
con carbonosos tizones
y en especiales porrones
le hacían su tratamiento
duraba su cocimiento
toda una noche y un día
y es que así mejor salía
y daba buen rendimiento.
Una vez lista y servible
o en condiciones de venta
ponían "Muestra" en la puerta
al centro si era posible
seña atractiva y visible
que su “despacho” indicaba
y así era como empezaba
la chicha a tener salida
una que otra preferida
pero el cliente, no faltaba.
Un atractivo especial
daban los "mulos" tapados
con paños almidonados
y blancura excepcional
esto era casi habitual
y a la vista siempre estaban
de todos los que llegaban
a comprar para llevar
a quedarse ahí a tomar
la chicha que preparaban.
Para la venta tenían
"potos" de todo tamaño
que al conocido o extraño
la chicha a diario vendían
a todos les atendían
con sano comportamiento
daban también cumplimiento
en dar demás un poquito
o "pillar" que en un "potito”
se daba como un aliento.
Nunca faltaba en los " Santos"
la burbujeante chichita
que siempre fue favorita
en superar los quebrantos
y Juntándose unos cuantos
compraban "chapes", "porrones"
"calabazos" a montones
y hasta por latas también
se jaraneaban muy bien
con arpa, piano y cohetones.
Y a los que en las chicherías
bebían directamente
la atención era excelente
con piqueos y hasta "crías"
aunque habían ciertos días
que las carnes se escaseaban
pero se las ingeniaban
y algo daban de comer
ya que con sólo beber
los "marchantes" se ausentaban.
Muy destacadas chicheras
y expertas en Reque hubieron
con su atención siempre fueron
graciosas y lisonjeras
en picantes "las primeras"
con algunas excepciones
pero siempre en los "fogones"
la leña paraba ardiendo
y las ollas siempre hirviendo
por gusto y por precauciones.
Sus jarras no les faltaban
para sus chichas vender
se hacían siempre querer
por lo bien que despachaban
y también utilizaban
las "garrafas de cristal"
las botellas, poco usual
y por otro lado el "checo"
o "calabaza” con hueco
un depósito especial.
De las muchas que existieron
chicheras de años atrás
fueron de temple tenaz
y casi juntas vendieron
con garbo siempre vivieron
su burbujeante bebida
para " asentar" la comida
o empezar la jaranita
ya con "claro" o con "purita"
o la "común", bien servida.
Existió la " Gorro Verde"
de la señora Javiela
doña Petronila Estela
alguien de ellas hoy recuerde
piqueos con ají verde
servían desde el inicio
doña Magdalena Indo
"Marolinda" 'El Rinconazo"
"La Coronela" "El Calabazo"
Benancia Gonzáles Indo.
Doña Felicia Pisfil
Conce Olivos de Rodríguez
doña Presenta Rodríguez
muy buenas "ciento por mil"
también y de buen perfil
Rita Llúncor de Colchón
que dio renombre al "Cañón"
con buen efecto y sin truco
Ña Victoria Tantachuco
Luzmila Arbulú de León.
La llamada "Chicha Fuerte"
de doña Obdulia de Llúncor
doña Irene Incio de Llúncor
con "La Soñadora" al frente
y en ese plan, igualmente
Juana Quesquén de Puyen
doña Sofía Puyen
Juana Lora Escajadillo
que la chichita al dedillo
la cocinaban muy bien.
La "Luna” de doña Juana
Tantachuco de Puyén
"El Botecito" también
de Ña Ramos Sebastiana
así mismo la " Bocana”
de Ursula Pacherrres de Incio
señora Benedicta Indo
Inocenta de Chiscul
Nieves Puyen de Chiscul
todas con un sano juicio.
Irene Vallejos Ternero
de don Mauricio Zapata
la etenana "Chuculata”
Ña Socorro Medianero
doña Peta Medianero
y la que entraba con fuego
"La Perla" o "Jala Huevo"
de Ña Baldomera Olivos
doña Concepción Olivos
que al cliente lo hacían nuevo.
De Ñáñez Márgara Sánchez
doña Martina Olivera
muy comedida y sincera
igual Julia Olivos Sánchez
esposa de don Juan Sánchez
que como muestra " El Avión"
casi al frente de "El Cañón"
en su puerta lo exhibía
seña que chicha ya había
y estaba a disposición.
Andrea Gallegos de Incio
"El Gallo" de Nicolasa
Freyre en la misma danza
doña Irene Llúncor de Incio
Nicolasa Olivos de Incio
con el "21" de muestra
igualmente, a la palestra
Matilde Neciosup Llagas
no digamos fueron magas
pero en chichas fueron diestras.
"El Sol" de Ña Emilia Ramos
de José Puyen Mendoza
y en su temple de sabrosa
Ña Toribia Chiscul Ramos
que también la recordamos
por su nombre "La Parrita"
con su muestra "Las Cholitas"
muy cerca a Ramos Esquives
Justa Rodríguez Esquives
con cariño "La Justita".
En "Balta" hacia el lado oeste
Josefa Ramos "Chepita"
fue su chicha mentadita
con su chapa "Noroeste"
y en el mismo lado Oeste
pero en "Grau" la paralela
fulguró como una estela
"La Cayaja" y sus "Mulitos"
hábilmente pintadnos
los colgaba con cautela
Rodríguez Pisfil Presenta
con su muestra "El Caballito"
y dándose un paseíto
otra chichera selecta
como las demás atenta
doña María Pereda
que con Victoria Peredo
"La Cayaja" su comadre
fue hermana de padre y madre
les decían "Las Peredo".
Y de Eladio Tantachuco
Melchora Ignacio "La Noria"
con su chicha a la memoria
despejarla también supo
Florinda de Tantachuco
"La Poderosa" entre Cantos
que fue de Ña Julia Cantos
igual Juana Sánchez López
dio con la chicha sus toques
junto a la calle "Los Patos".
Otra buena chichería
'El Volcán" de Amalia Torres
la que especiales sabores
daba a sus chichas que hacía
y una más en la cuantía
doña Lucinda Gonzáles
con sus chichas substanciales
"La Parrita" la llamaban
y en "San Martín" la ubicaban
con piqueas especiales.
Doña Juana Incio de Chunga
con su nombre "La Capilla"
también fue una chichería
que hacía bailar "La Rumba"
"Paso Doble" y la "Zandunga"
al igual que Artemia Cantos
de Vásquez que a muchos "Santos"
"La Tronco Seco” alegró
pues así se le llamó
eran sus chichas extractos.
Otra chichera también
Sabina Puyén de Cumpa
chicha de empújala y tumba
que al cliente caía bien
fue chichera "Cien por cien"
como lo fue "El Pajarito"
concurrido y mentadito
de Ña Benedicta Chanta
que en su "despacho" era exacta
y ofrecía "El piqueito".
La llamada " Siete Tiros"
de Marcelina Puyen
de Manuel Chanta con quien
compartía sus suspiros
y sumándose a esos giros
con chance Otilia Guzmán
y con atento ademán
doña Cornelia Peredo
todas con su santo Credo
supieron ganarse el pan.
Sólo quedan referencias
de las hábiles chicheras
de las damas lisonjeras
que siempre fueron potencias
con maduras experiencias
en sus chichas preparar
y sólo queda augurar
a quienes siguen sus pasos
que abran al cliente sus brazos
y saberlos conllevar.
La mayoría ha cumplido
con el designio divino
cumplieron con su destino
y al reino de Dios han ido
y a las que Dios no ha elegido
un trato especial merecen
ya que a Reque lo enaltecen
porque siempre lo han honrado
y que con pena el pasado
lo recuerdan y entristecen.
Quizá han habido omisiones
en este especial tratado
es que más no he recordado
ni más mis indagaciones
pero con muchas razones
¡Gloria! a las dignas paisanas
a las chicheras hermanas
por el Don que poseyeron
y siempre sobresalieron
como unas buenas recanas.
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